Permiso de prácticas: una inmersión profesional en Túnez para Alexandra y Émilie

14 de noviembre de 2019

El pasado 6 de septiembre, Alexandra Clouette y Emilie Tanguay-Cote volaron a Túnez para realizar unas prácticas de 4 meses en el Centre financier aux entrepreneurs (CFE) Tunisie, en el marco del programa de prácticas en el extranjero ofrecido por  Développement international Desjardins y la Fondation Desjardins. Tras un mes de prácticas, nos comparten sus impresiones sobre su experiencia profesional tunecina.

¿Quiénes son nuestras becarias? 

Tras haber finalizado su licenciatura en Administración empresarial en la Universidad Laval, Alexandra Clouette trabajó en el seno de la Caja de Plateau Montcalm. Sus prácticas en el CFE Tunisie están relacionadas con la comercialización y el desarrollo empresarial.  

Emilie Tanguay-Côté tiene una licenciatura en Ciencias Contables de la Universidad de Quebec en Rimouski (Campus Lévis). Desde su graduación, ocupó cargos de contable jefe y de controladora adjunta. En el CFE Tunisie realiza prácticas en contabilidad.

Una experiencia marcada por la curiosidad, la escucha y la mentalidad abierta para Alexandra Clouette

Mi cometido principal en las primeras semanas en el CFE Tunisie estuvo consagrado a las comunicaciones. He contribuido de diferentes modos a la organización y la promoción del evento anual de la red Proxfin, específicamente en relación con los patrocinios, la redacción del comunicado de prensa, el plan de medios de comunicación, la creación de una base de datos y la invitación personalizada a medios de comunicación. Desde el punto de vista profesional, mi apoyo al dossier de Proxfin fue una excelente ocasión de poner en práctica las nociones más técnicas de mi formación en gestión empresarial.  Desde el punto de vista personal, la participación en los eventos de Proxfin supuso una experiencia sumamente enriquecedora que me permitió conocer a personas humanas con un objetivo común de éxito, que realmente me inspiraron.   

También participé en el dossier de Igualdad de género del CFE Tunisie. Así, he tenido la ocasión de visitar las agencias CFE ubicadas en el sur del país para reunirme con mujeres en sus establecimientos y hacerles preguntas sobre su empresa, su recorrido y sus necesidades en cuanto a asesoría no financiera. Participé asimismo en grupos de debate que me permitieron, desde mis primeras semanas de prácticas, dilucidar los desafíos y las necesidades de las mujeres empresarias tunecinas.  

Un nuevo par de lentes

Curiosidad, escucha y mentalidad abierta son las palabras clave en cuanto a la actitud adoptada para mi cometido, tanto en el plano profesional como relacional.  Estos valores ciertamente me permiten comprender mejor a las personas con las que convivo, así como adaptarme con mayor facilidad a este nuevo entorno, ya que en una experiencia como esta, ¡se desafían las referencias y el equilibrio! La lengua, el modo de vida, la cultura organizacional: hay que aprenderlo todo de nuevo. En este contexto, adoptar una actitud abierta facilita la adaptación. ¡Y eso me brinda la oportunidad de ver el mundo con un nuevo par de lentes!

Emilie Tanguay-Côté: ¡semanas que pasan muy rápidamente!

Desde mi llegada, he trabajado principalmente en el rediseño del proceso de adquisiciones del CFE, desde la expresión de la necesidad al pago. Asimismo, he ofrecido formación a varios colegas contables sobre la utilización de Excel en una óptica de mejora de los procedimientos y reducción de riesgos de errores relacionados con las operaciones manuales. Además, colaboré con el Director de financiación en las verificaciones previas (“due diligence”) requeridas para la obtención de financiación adicional.   

Para llevar a término estos proyectos, contribuí mi experiencia en auditorías en Canadá, lo que me ayudó a identificar los puntos a mejorar, pero también a constatar los buenos enfoques ya implementados por el equipo del CFE, lo que me permitió proponer un plan de acción adaptado a la situación de la organización.  

En cuanto a los desafíos, debí adaptar mi modo de trabajar al contexto tunecino. Por ejemplo, el hecho de formar parte de un equipo en el cual la lengua materna no es el francés requirió un periodo de adaptación. Me sentía un poco perdida cuando mis colegas charlaban en árabe. Tras la primera semana, mantuvimos una reunión sobre este tema y convenimos en utilizar el francés con mayor frecuencia durante las conversaciones con el objetivo de facilitar mi contribución al trabajo en equipo. ¡Y esto tuvo una gran repercusión sobre nuestra colaboración!  

Las primeras semanas han pasado muy rápidamente. Me parece que llegamos ayer. Mis colegas me han aceptado enseguida, así como los otros empleados del CFE. Las semanas pasan a gran velocidad e intento aprovechar cada momento para impregnarme de la cultura tunecina. Todas las mañanas soy recibida por todas las personas que encuentro con un caluroso Sbeh khir, el buenos días tunecino. Es agradable y permite iniciar la conversación con diferentes personas fácilmente. Esto refleja muy bien la amabilidad de las personas de aquí y la calidad de su acogida. ¡Aychek (gracias)!